miércoles, 14 de abril de 2010

Tulipanes primaverales


martes, 13 de abril de 2010

Se me ha quedado cojo

Que no me gusta pensarlo. Dejarme llevar por la verdad. Que la verdad me aterra y no hay nada más feliz que la felicidad del ignorante.
Que no me gusta olvidarme de que no quiero olvidarte, que no voy a olvidarte.Y si la realidad aún me aterra dame un par de bonos para lo irreal, lo magnifico, lo ideal.
Dame tiempo para esperarte, segundos para esperarte, días para esperarte, dame relojes que te espero; pero, si lo que me quieres dar es verdad...a pesar de todo, seguiré aquí a la espera alarmante de la mentira, nuestra mentira.
Dame alas y no las usaré, siempre y cuando, sólo tenga que esperarte.
Pero qué esperar cuando no hay nada que esperar, cuando todo lo posible ya ha pasado, cuando estancados en el camino no nos queda más que seguir....seguir así. Qué esperar cuando el "Carpe Diem" se ha quedado cojo, y el momento ya no es lo que quieres, y lo que quieres es que todo sea más que el momento...
¿Qué podría hacer yo para evitar pensarte en un futuro en el que no debo pensarte?

lunes, 12 de abril de 2010

A cinco minutos

Un momento esperado
desde hace tanto tiempo
me lleva a ti,
y me enfrío.
Me enfrío
pero no puedo escapar
ni gritar
ni patalear
porque no tengo edad para ello
y debo ser civilizada.

Tirito.
Un trueno me sobrecoge.
Parece que está lloviendo,
pero el termómetro marca 20ºC.

Lo que sucede después
ni yo me lo explico
porque los momentos tan esperados,
cuando pasan
(y pesan rápidamente)
son fáciles de olvidar.

El reloj manda.
Un frío glacial congela
mis ganas de hablarte
pero, ¿a quién le importa?
Mañana todavía
es Primavera,
y hay que sonreír
antes de que nos castañeen
los dientes.

domingo, 11 de abril de 2010

Expired

Hay momentos en los que el ser humano desestima el concepto de "caducado".
Cada vez que se deja de experimentar una sensación, ha caducado un sentimiento. Cada vez que algo no parece lo suficientemente nuevo, ha caducado una idea. Y caducar no expresa en su totalidad la idea de perecer; sin embargo, el valor subjetivo está contenido en la idea de "caducado" de "desfasado".
Es cierto que el amor no puede morir. Tampoco quiere decir que sea eterno, puesto que nada lo es, pero el amor no puede morir. Puede ser olvidado, abandonado, puede "expirar" y marcharse a otra parte. No es inmortal, pero no puede desaparecer del todo. No se puede transformar como la energía, pero puede emigrar a otras partes. Desde luego, conocer nunca conocemos a nadie del todo. Los sofistas en su época lo afirmaban, más concretamente los relativistas. Conocemos la idea que nos formamos de una persona, de un ente, de un objeto. Pero cualquier mago se puede sacar un conejo del sombrero, cualquier jugador profesional puede ser un tramposo, puede completarte la escalera de color delante de tus narices. Lleva un as en la manga.
La idea de sentido y dirección nunca viene determinada por su movimiento, nunca se puede saber si se va a ir hacia delante o hacia detrás, un día te encuentras en un ferrocarril y al siguiente arrastrando tu enorme maleta por una cuneta, haciendo autostop en un vano intento de recuperar la velocidad. Y pueden recogerte, pero sin que te des cuenta, dar la vuelta y llevarte casillas atrás en el tablero. Te bajas del vehículo y ahí estás de nuevo. Te das cuenta de que tus sentimientos han caducado, que el amor se ha ido y que tus ideas no valen nada. Te das cuenta de que tu dinero no puede intercambiar valores y que tu maleta sólo va llena de recuerdos que en cuanto sopla un poco la brisa, emprenden el vuelo y los pierdes de vista por el cielo.
Y es entonces cuando no te percatas de que otro jugador tira el dado, saca el número letal, y su ficha cae sobre ti. Ahí es cuando has pasado de depredador, a presa.

jueves, 8 de abril de 2010

Palabras más...

Hay que ver con la dicha dichosa... la dicha del quiero y puedo pero en realidad no.

Y yo sólo me defiendo alcanzando a decir que te quiero, aunque lo sepas, aunque sea recíproco... y aparece de nuevo la dicha sonriente de amargo placer.

Hay que ver como es todo lo nuestro, que ni el propio sujeto nos deja hacerlo nuestro...

Me abandono solo por pensarlo y que el tiempo, desequilibrado, me lleve donde quiera, donde proceda para poder alcanzarte, que no me acobarda nada con tal de arrancarte una estúpida sonrisa de los labios, con tal de poder seguir así...queriéndote aunque no deba, y tú queriéndome aunque no debas, y nosotros, ambos, tan lejos...

Y yo ando dando tantas vueltas simple y llanamente para decirte que te quiero, y que no hay dicha ni palabra capaz de hacer olvidar a nada ni a nadie.

Así que, una vez más, no lo haré.

martes, 6 de abril de 2010

Mediterráneo


Si un día para mi mal
viene a buscarme la parca,
empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Joan Manuel Serrat

lunes, 5 de abril de 2010

En el mundo hay cosas



(Influenciada en cierto modo en la canción
"Más de cien mentiras", de Sabina.)

Hay una llave con la que cerramos puertas
y no dejamos otras abiertas.
Hay un bolígrafo con el que escribimos
y además, nos corregimos.
Hay un silencio que no sabemos interpretar,
pero que suena bien.
Hay una vida cargada de peso abstracto,
y una abstracción de la vida
que no sabemos vivir.
Hay un bollo que sabemos que engorda,
casi tanto como la tentación.
Hay un abrazo de alguien que nos quiere,
que nos abraza al fin.
Hay una canción que tarareamos, mal y rápido,
y sin embargo alguien sonríe.
Hay una vida cargada de besos abstractos,
y una abstracción de la vida
que no sabemos besar.